Uso muy sencillo
El equipo ficha desde el primer día, sin formación ni pantallas complicadas.
Peluquerías
En una peluquería o barbería no necesitas un software enorme para fichar. Necesitas algo rápido, barato de mantener y fácil para un equipo pequeño. Kinmu permite registrar la jornada con QR o app, adaptar horarios y pagar solo por quien trabaja.
Muchas peluquerías, barberías y centros de estética funcionan con equipos pequeños y agendas muy variables. Hay profesionales a jornada completa, personas que vienen algunos días, refuerzos en fechas señaladas y horarios que dependen de las citas. Para esa realidad, una solución pensada para grandes departamentos de RRHH suele ser demasiado cara, demasiado amplia y demasiado lenta de implantar.
El registro diario de jornada también aplica a estos negocios en España. La empresa debe documentar cuándo empieza y termina cada jornada y conservar la información durante cuatro años. Aunque pueda hacerse en papel, en un salón pequeño el papel termina ocupando tiempo que nadie tiene: se apunta tarde, se guarda mal o se corrige cuando ya no está claro qué pasó.
Kinmu encaja porque no obliga a cambiar la forma de atender clientes. El equipo ficha en segundos, las vacaciones y ausencias quedan registradas y el coste se ajusta a las personas activas. El objetivo no es añadir gestión, sino quitar trabajo manual a un negocio donde cada minuto cuenta.
El sábado empieza con la agenda llena. Una estilista entra a primera hora, otra llega más tarde porque su primer servicio es a media mañana y un barbero cubre solo la tarde. Cada uno ficha cuando empieza su jornada, usando el QR del salón o la app. No hay que pasar por un ordenador ni esperar a que alguien apunte la hora entre cliente y cliente.
Esa semana también viene una manicurista de refuerzo. La activas en Kinmu mientras trabaja y no pagas por ella cuando deja de venir. Si alguien pide cambiar un día libre, la solicitud queda registrada y no se mezcla con mensajes de reservas o fotos de trabajos. La gestión laboral deja de competir con la atención al cliente.
Al revisar el mes, tienes las horas ordenadas sin reconstruirlas desde memoria. Si falta un fichaje, Kinmu lo muestra y permite corregirlo con historial. Para un salón pequeño, la diferencia es clara: llevar el registro horario al día sin contratar una herramienta sobredimensionada ni convertir una tarea simple en una carga administrativa.
Entradas, salidas y pausas guardadas automáticamente.
Cada corrección de registro queda documentada en el historial.
Los fichajes se conservan en la nube durante cinco años.
Métodos de registro variados y no intrusivos.
Kinmu da a peluquerías y barberías un control horario claro, sin usuarios mínimos, sin permanencia y sin módulos innecesarios.
Solo por quien está activo ese mes.
Empieza con dos, cinco o quince personas.
Cancelas cuando quieras.
Fichaje y ausencias, nada más.
Cuenta lista desde la web.
Un fichaje rápido entre citas.
Configura jornadas, descansos y perfiles según cómo trabaja cada profesional.
Deja un punto de fichaje simple en el salón o permite fichar desde la app.
Revisa horas, olvidos y ausencias sin tirar de mensajes antiguos.
Sí. Si tienes personas contratadas, debes llevar un registro diario de inicio y fin de jornada.
No. Puedes empezar con un equipo pequeño y pagar solo por las personas activas cada mes.
Sí. Puedes activar perfiles cuando trabajan y ajustar horarios parciales o días concretos.
Puede fichar desde el móvil o escaneando un QR colocado en el salón.
Para muchas peluquerías sí, porque evita olvidos, conserva cambios y permite consultar horas sin buscar papeles.
Sí. Las solicitudes quedan centralizadas y se revisan dentro de Kinmu.
Normalmente puedes configurar la cuenta, el equipo y el QR el mismo día.
Sí. El caso de uso es el mismo: equipos pequeños, horarios variables y necesidad de fichar sin interrumpir servicios.
No. No necesitas huella ni reconocimiento facial para usar Kinmu.
Sí. Kinmu conserva los registros y permite generar informes de jornada.