Historial de cambios
Cada corrección conserva quién la hizo, cuándo y qué se modificó. El registro no se borra: queda explicado.
Consultorios odontológicos
En un consultorio odontológico ya se trabaja con orden: agenda, fichas, protocolos y turnos. Kinmu lleva esa misma lógica al control horario, con fichadas trazables, pedidos centralizados y reportes listos para revisar sin interrumpir la atención al paciente.
En un consultorio odontológico conviven perfiles distintos en poco espacio: odontólogos, asistentes, recepción y administración. La agenda manda, los turnos se encadenan y cualquier gestión que dependa de papel termina compitiendo con la atención al paciente. Si el control horario va aparte, en una planilla o con correcciones improvisadas, el orden que sí existe en el consultorio no llega a la jornada laboral.
No hay una norma general que te obligue a registrar horas, pero en un consultorio la falta de registro se nota en dos lugares. El primero es la liquidación, donde alguien tiene que reconstruir horas que nadie anotó bien. El segundo es la planificación: sin datos no sabés si recepción está realmente exigida o si un perfil viene sumando más horas de las que figuran en el esquema. En un lugar donde documentar ya es parte del oficio, dejar la jornada laboral como lo único sin registro es una excepción rara.
Kinmu hace que cada entrada, salida o corrección quede documentada sin cargarle tareas a recepción. El equipo ficha en segundos, las ausencias se piden en un mismo espacio y los reportes salen cuando se necesitan. El consultorio mantiene su ritmo y el control horario deja de ser una carpeta aparte.
La primera paciente llega a las nueve y recepción ya tiene la agenda llena. Antes de arrancar, la asistente ficha desde el QR de recepción y su compañera usa la terminal. Nadie necesita prender una computadora ni pedirle a administración que anote la hora. El registro queda guardado mientras el consultorio sigue preparando gabinetes y materiales para la mañana.
A mitad de semana alguien se olvidó de fichar la salida porque una práctica se estiró más de lo previsto. En lugar de ajustar una planilla sin contexto, la fichada se corrige en Kinmu y el cambio queda reflejado en el historial. Si otra persona pide vacaciones, el pedido entra por el mismo canal y no se mezcla con mensajes de agenda, pacientes o proveedores.
Cuando la dirección revisa el mes, encuentra una foto limpia de jornadas, ausencias y correcciones. No tiene que preguntarle a recepción ni reconstruir horas desde la agenda de turnos. Si surge una consulta sobre las horas de alguien, se resuelve mirando el detalle. Y si no surge, el beneficio es el mismo: menos administración y más visibilidad sobre cómo funciona el consultorio.
Entradas, salidas y pausas se guardan solas.
Cada corrección queda documentada en el historial.
Los registros quedan en la nube por cinco años.
Métodos de registro variados y no invasivos.
Kinmu encaja con consultorios chicos y medianos que quieren un control horario digital, trazable y simple sin contratar una suite pesada.
Solo por las personas activas en el consultorio.
Funciona con equipos chicos desde el primer día.
Suscripción mensual y baja flexible.
Fichadas, ausencias y horarios sin módulos clínicos.
Lo preparás desde la cuenta, sin instalación compleja.
El equipo ficha sin frenar la atención.
Configurá perfiles, jornadas, vacaciones y turnos según cómo trabaja tu equipo.
Usá recepción como punto común con QR o terminal para registrar entradas y salidas.
Revisá horas y correcciones con trazabilidad y generá reportes cuando los necesites.
Sí. Más allá de que no haya una obligación general, es lo que hace que las consultas sobre horas y la liquidación se resuelvan mirando un dato.
Aporta trazabilidad y orden: cada jornada queda registrada, las correcciones se documentan y los reportes se arman sin buscar planillas sueltas.
Lo habitual es poner un QR o una terminal en recepción o en una zona interna común, para que el equipo fiche al entrar y al salir.
Sí. Podés configurar horarios y jornadas según cada perfil, tanto para el equipo clínico como para recepción o administración.
La corrección se hace en Kinmu y queda registrada en el historial, con quién la hizo y cuándo. Así el dato se ajusta sin perder trazabilidad.
En la práctica sí. La planilla puede seguir cumpliendo su función, pero Kinmu reduce errores, mejora el acceso a la información y te saca la dependencia del papel.
Sí. Los pedidos quedan centralizados para que dirección o administración los revise sin mezclar temas de personal con mensajes de agenda.
No. Usa métodos no invasivos como QR, app o terminal digital, sin datos biométricos.
Sí. Podés generar reportes de jornada con los registros guardados, que quedan disponibles por cinco años.
Un consultorio puede dejar la cuenta lista el mismo día: equipo, horarios y punto de fichada, sin instalaciones complicadas.