Fichada con código QR
Poné un QR en la entrada de personal y cada uno ficha con el celular al llegar y al salir. Es rápido, no genera cola y reemplaza la planilla en plena entrada de turno.
Gastronomía
En un bar, una cafetería o un restaurante el problema no es fichar: es hacerlo sin cortar el ritmo del salón o de la cocina. Con Kinmu se registran entradas, salidas y pausas en segundos, con QR o terminal, y las horas quedan ordenadas para que las mires sin correr atrás de nadie.
En gastronomía la jornada casi nunca arranca tranquila. El equipo entra justo antes del servicio, hay cambios de turno, refuerzos el fin de semana, gente que viene solo algunos días y cierres que se estiran cuando el local se llena. Si el control de horas depende de una planilla en la barra o de una hoja que alguien completa al cerrar, termina siendo una tarea incómoda: se olvida, se reconstruye de memoria y genera idas y vueltas cuando hay que cuadrar las horas.
En Argentina no hay una norma general que te obligue a registrar la jornada, así que la pregunta no es si tenés que hacerlo: es si te conviene. Y en gastronomía conviene por dos motivos. El primero es de gestión: sin datos no sabés qué servicio te queda corto de gente, cuántas horas extra se van de a poco ni qué turnos te están rindiendo mejor. El segundo es más simple: cuando las horas están registradas y cada ajuste queda documentado, dejan de ser tema de conversación. Si alguien alguna vez pregunta por sus horas, la respuesta ya está.
Digitalizar la fichada no es meter más burocracia en el local. Bien hecho es lo contrario: el personal ficha en segundos, vos ves las novedades antes de la liquidación de sueldos y todo queda respaldado. Menos llamados, menos mensajes sueltos y más claridad sobre quién trabajó realmente en cada servicio.
Faltan veinte minutos para el servicio del mediodía. En la cocina ya están con la mise en place, en el salón arman las mesas y dos mozos entran casi juntos. Antes alguien tenía que anotar horas en una hoja o acordarse después de quién había llegado primero. Ahora cada uno escanea el QR de la entrada o usa la terminal de personal. La fichada queda hecha en segundos y nadie se queda trabando el paso justo cuando el local empieza a moverse.
Ese sábado también entra alguien de refuerzo que solo trabaja los fines de semana. La activás en Kinmu, queda activa mientras la necesites y deja de sumar costo cuando termina la temporada. Si alguien se olvida de fichar la salida después de un cierre largo, te llega el aviso y lo corregís con historial, sin esperar a fin de mes ni preguntarle a medio equipo qué pasó esa noche.
Cuando revisás las horas no hay tachones que descifrar ni turnos cortados para sumar de memoria. Entradas, salidas, pausas y novedades están en un mismo lugar. Si alguna vez alguien pregunta por sus horas, tenés el detalle y quién hizo cada ajuste. Y si simplemente querés ver cómo se está organizando el equipo, el calendario te da una foto clara sin interrumpir el servicio.
Entradas, salidas y pausas se guardan solas.
Cada corrección queda documentada en el historial.
Los registros quedan en la nube por cinco años.
Métodos de registro variados y no invasivos.
Kinmu resuelve el control horario que necesita una pyme gastronómica: fichadas rápidas, costo previsible y nada de módulos de RRHH que no vas a abrir.
Solo usuarios activos cada mes, también con refuerzos.
Arrancás con el equipo que tenés, aunque sea chico.
Suscripción mensual, sin contratos largos.
Control horario claro y nada más.
Cuenta, horarios y equipo desde la web.
Fichar no exige capacitación ni frena el servicio.
Creás la cuenta, sumás al equipo y reflejás tus turnos, francos y jornadas cortadas tal como los usás cada semana.
El equipo registra entrada y salida con QR o terminal, sin cola y sin quitarle tiempo a la cocina, la barra o el salón.
Consultás horas, corregís novedades con trazabilidad y sacás reportes cuando los necesites.
Suele funcionar bien combinar QR y terminal. El QR evita la cola cuando entran varios juntos y la terminal sirve para quien prefiere fichar en un punto común del local.
No hay una norma general que lo exija para todas las empresas. Aun así, la mayoría de los locales lo hace igual: es la forma más simple de ordenar turnos, controlar horas extra y tener respaldo de lo trabajado.
Podés configurar jornadas y francos según la realidad del local. Así entradas, salidas y pausas quedan ordenadas aunque el equipo trabaje al mediodía, a la noche o con un corte en el medio.
Sí. Activás a los refuerzos cuando entran y pagás solo por usuarios activos. Cuando dejan de trabajar con vos, dejan de generar costo.
Kinmu detecta las fichadas incompletas y te deja corregirlas dejando rastro. El ajuste queda documentado con fecha y autor, que es bastante más sólido que cambiar una planilla a mano días después.
No. Podés usar QR, terminal digital o la app. Para la mayoría de los bares y restaurantes es más práctico que instalar un aparato fijo en la entrada.
Sí. El calendario de equipo muestra presencias, ausencias y vacaciones, útil para armar la cobertura antes de que arranque el servicio.
Sí. No hay mínimo de usuarios ni permanencia, así que encaja con equipos chicos que quieren ordenar las horas sin pagar un sistema sobredimensionado.
Podés mostrarle las entradas y salidas de ese período, con las correcciones y quién las hizo. Con el detalle a la vista, la mayoría de las diferencias se aclaran solas.
No. Kinmu apuesta a métodos no invasivos como QR, terminal y app, suficientes para digitalizar la fichada sin recolectar datos biométricos.