Marca desde la web
Administración y coordinación registran la jornada desde el navegador, sin instalar nada.
Educación
En un instituto o centro de formación no todos trabajan de nueve a cinco: hay clases por horas, fines de semana, sesiones virtuales y personal administrativo. Con Kinmu se marca desde la web o el celular, se adaptan los horarios y ves quién trabaja, dónde y cuándo.
En educación el horario estándar casi nunca cuenta toda la historia. Un docente da dos clases en la tarde, otra persona dicta virtual desde su casa, la dirección trabaja en la oficina y administración cubre una jornada más estable. Si todos dependen de un único lugar físico o de un archivo compartido, el control de horarios termina ignorando cómo se organiza realmente el instituto.
La consecuencia no es solo administrativa. En educación lo difícil es la coordinación: saber quién está disponible para cubrir, quién viene cerca del tope de horas asignadas y cuánto tiempo se va realmente en preparación además de las clases. Un registro que refleje dónde y cuándo trabaja cada uno convierte esas preguntas en algo que se consulta en vez de algo que se pregunta por chat.
Con Kinmu cada persona marca desde donde trabaja: web para quien está frente al computador, app para docentes que se mueven y registro remoto para clases virtuales. Además, el calendario de equipo le permite a dirección saber con quién cuenta cada día, evitando mensajes dispersos y facilitando la planeación de reemplazos, permisos y vacaciones.
El viernes en la tarde el instituto tiene tres grupos presenciales, un curso virtual y una reunión de coordinación. Administración marca desde la web al empezar la jornada. Una profesora que llega directo al salón registra su entrada desde el celular y quien dicta desde su casa hace lo mismo desde el computador. Cada perfil marca donde trabaja, sin pasar por recepción.
La dirección abre el calendario y ve quién está en clase, quién trabaja remoto y quién tiene vacaciones aprobadas. Si un docente pide cambiar una clase o avisa una ausencia, la solicitud no queda enterrada entre correos: entra en Kinmu y se gestiona con trazabilidad. La información laboral deja de depender de conversaciones separadas de la actividad académica.
Al terminar la semana, el instituto revisa horas y novedades sin preparar listados a mano. Las correcciones quedan documentadas y los registros están disponibles si se necesitan. Para un centro de formación eso significa menos carga para coordinación y más claridad para organizar horarios, reemplazos y equipos docentes.
Entradas, salidas y pausas se guardan solas.
Cada corrección queda documentada en el historial.
Los registros quedan en la nube por cinco años.
Métodos de registro variados y no invasivos.
Kinmu ayuda a institutos y centros privados a marcar, gestionar ausencias y ver disponibilidad sin software complejo.
Solo usuarios activos cada mes.
Sirve para equipos docentes pequeños.
Suscripción mensual flexible.
Marcaciones, ausencias y horarios claros.
Configuras perfiles sin instalación.
Marcación rápida en el salón o remota.
Define horarios, trabajo en casa y jornadas según docentes, coordinación y administración.
Usa web o app según dónde trabaje cada uno ese día.
Revisa calendario, ausencias y registros de jornada desde un solo lugar.
Si están vinculados laboralmente, conviene registrar sus horas igual que las del resto, aunque sean pocas. Con profesionales que facturan por servicios el esquema es distinto.
Desde la web o la app, registrando inicio y fin de jornada desde el lugar donde da la clase.
Sí. Kinmu permite configurar horarios flexibles, clases por franjas y perfiles distintos.
El calendario de equipo muestra ausencias, vacaciones y presencias para organizar coberturas más rápido.
Sí, y es lo más práctico. No hay una forma obligatoria, así que lo digital gana porque facilita conservar y consultar los datos.
Kinmu muestra la marcación incompleta y te deja corregirla dejando historial del cambio.
No necesariamente. En educación suele ser más útil combinar web y app, sobre todo con clases virtuales o varios salones.
Sí. Las solicitudes se centralizan para que dirección las revise sin depender de correos o mensajes.
Sí. No exige mínimo de usuarios y el costo depende de las personas activas.
Sí. La información queda guardada y puedes generar reportes de jornada cuando los necesites.