Muy simple de usar
El equipo marca desde el primer día, sin capacitación ni pantallas complicadas.
Peluquerías
En una peluquería o barbería no necesitas un software enorme para marcar. Necesitas algo rápido, barato de mantener y fácil para un equipo pequeño. Con Kinmu se registra la jornada con QR o app, se adaptan los horarios y pagas solo por quien trabaja.
Muchas peluquerías, barberías y salones de belleza funcionan con equipos pequeños y agendas muy variables. Hay profesionales de tiempo completo, gente que viene algunos días, refuerzos en fechas fuertes y horarios que dependen de las citas. Para esa realidad, una solución pensada para grandes áreas de recursos humanos suele ser demasiado costosa, demasiado amplia y demasiado lenta de implementar.
Lo que estos negocios necesitan es más simple: saber quién trabajó cuándo, sin que sea una tarea. Eso sirve para liquidar, claro, pero también para decidir si vale la pena abrir un día flojo, si alguien está cubriendo más de lo que figura, o si la persona que sumas los sábados rinde lo que cuesta. Sin registro, esas decisiones son a ojo.
Kinmu encaja porque no cambia nada de cómo atiendes a tus clientes. El equipo marca en segundos, las vacaciones y ausencias quedan registradas y el costo se ajusta a las personas activas. El objetivo no es sumar gestión, es quitarle trabajo manual a un negocio donde cada minuto cuenta.
El sábado arranca con la agenda llena. Una estilista entra a primera hora, otra llega más tarde porque su primera cita es a media mañana y un barbero cubre solo la tarde. Cada uno marca cuando empieza su jornada, con el QR del salón o la app. No hay que pasar por un computador ni esperar a que alguien anote la hora entre cliente y cliente.
Esa semana también viene una manicurista de refuerzo. La activas en Kinmu mientras trabaja y dejas de pagar por ella cuando deja de venir. Si alguien pide cambiar un día de descanso, la solicitud queda registrada y no se mezcla con mensajes de citas o fotos de trabajos. La gestión del personal deja de competir con la atención al cliente.
Al revisar el mes tienes las horas ordenadas sin reconstruirlas de memoria. Si falta una marcación, Kinmu la muestra y te deja corregirla con historial. Para un salón pequeño la diferencia es clara: tener las horas al día sin contratar una herramienta sobredimensionada ni convertir una tarea simple en una carga administrativa.
Entradas, salidas y pausas se guardan solas.
Cada corrección queda documentada en el historial.
Los registros quedan en la nube por cinco años.
Métodos de registro variados y no invasivos.
Kinmu le da a peluquerías y barberías un control de horarios claro, sin mínimo de usuarios, sin permanencia y sin módulos innecesarios.
Solo por quien está activo ese mes.
Empieza con dos, cinco o quince personas.
Cancelas cuando quieras.
Marcaciones y ausencias, nada más.
Cuenta lista desde la web.
Una marcación rápida entre citas.
Configura jornadas, descansos y perfiles según cómo trabaja cada profesional.
Deja un lugar de marcación simple en el salón o habilita la app.
Revisa horas, olvidos y ausencias sin buscar mensajes viejos.
Sí. Si tienes gente vinculada, llevar el registro te ordena los turnos y te deja el detalle a mano cuando surge una consulta.
No. Puedes empezar con un equipo pequeño y pagar solo por las personas activas cada mes.
Sí. Puedes activar perfiles cuando trabajan y ajustar jornadas parciales o días puntuales.
Desde el celular o escaneando un QR puesto en el salón.
Para la mayoría de los salones sí, porque evita olvidos, conserva los cambios y te deja consultar horas sin buscar papeles.
Sí. Las solicitudes quedan centralizadas y se resuelven dentro de Kinmu.
Normalmente puedes configurar la cuenta, el equipo y el QR el mismo día.
Sí. El caso de uso es el mismo: equipos pequeños, horarios variables y marcar sin interrumpir un servicio.
No. No necesitas huella ni reconocimiento facial para usar Kinmu.
Sí. Kinmu conserva los registros y te deja generar reportes de jornada.