Marcación con código QR
Pon un QR en la entrada de personal y cada uno marca con el celular al llegar y al salir. Es rápido, no hace fila y reemplaza el cuaderno en plena entrada de turno.
Restaurantes
En un bar, una cafetería o un restaurante el problema no es marcar: es hacerlo sin cortar el ritmo del salón o de la cocina. Con Kinmu se registran entradas, salidas y pausas en segundos, con QR o terminal, y las horas quedan ordenadas para que las revises sin perseguir a nadie.
En un restaurante la jornada casi nunca arranca tranquila. El equipo entra justo antes del servicio, hay cambios de turno, refuerzos el fin de semana, personas que vienen solo algunos días y cierres que se alargan cuando el sitio se llena. Si el control de horas depende de un cuaderno en la barra o de una hoja que alguien llena al cerrar, termina siendo una tarea incómoda: se olvida, se reconstruye de memoria y genera idas y vueltas cuando hay que cuadrar las horas.
En Colombia no hay una norma general que te obligue a registrar la jornada, así que la pregunta no es si tienes que hacerlo: es si te conviene. Y en un restaurante conviene por dos razones. La primera es de gestión: sin datos no sabes qué servicio te queda corto de personal, cuántas horas extra se van poco a poco ni qué turnos te están rindiendo mejor. La segunda es más simple: cuando las horas están registradas y cada ajuste queda documentado, dejan de ser tema de conversación. Si alguien alguna vez pregunta por sus horas, la respuesta ya está.
Digitalizar la marcación no es meter más trámite en el negocio. Bien hecho es lo contrario: el personal marca en segundos, tú ves las novedades antes de liquidar la nómina y todo queda respaldado. Menos llamadas, menos mensajes sueltos y más claridad sobre quién trabajó de verdad en cada servicio.
Faltan veinte minutos para el servicio de almuerzo. En la cocina ya están con la mise en place, en el salón montan las mesas y dos meseros entran casi al mismo tiempo. Antes alguien tenía que apuntar horas en una hoja o acordarse después de quién había llegado primero. Ahora cada uno escanea el QR de la entrada o usa la terminal de personal. La marcación queda hecha en segundos y nadie se queda bloqueando el paso justo cuando el sitio empieza a moverse.
Ese sábado también entra alguien de refuerzo que solo trabaja los fines de semana. La activas en Kinmu, queda activa mientras la necesites y deja de sumar costo cuando termina la temporada. Si alguien se olvida de marcar la salida después de un cierre largo, te llega el aviso y lo corriges con historial, sin esperar a fin de mes ni preguntarle a medio equipo qué pasó esa noche.
Cuando revisas las horas no hay tachones que descifrar ni turnos partidos que sumar de memoria. Entradas, salidas, pausas y novedades están en un mismo lugar. Si alguna vez alguien pregunta por sus horas, tienes el detalle y quién hizo cada ajuste. Y si solo quieres ver cómo se está organizando el equipo, el calendario te da una foto clara sin interrumpir el servicio.
Entradas, salidas y pausas se guardan solas.
Cada corrección queda documentada en el historial.
Los registros quedan en la nube por cinco años.
Métodos de registro variados y no invasivos.
Kinmu resuelve el control de horarios que necesita un restaurante pequeño: marcaciones rápidas, costo previsible y nada de módulos de recursos humanos que no vas a abrir.
Solo usuarios activos cada mes, también con refuerzos.
Empiezas con el equipo que tienes, aunque sea pequeño.
Suscripción mensual, sin contratos largos.
Control de horarios claro y nada más.
Cuenta, horarios y equipo desde la web.
Marcar no exige capacitación ni frena el servicio.
Creas la cuenta, sumas al equipo y reflejas tus turnos, descansos y jornadas partidas tal como los usas cada semana.
El equipo registra entrada y salida con QR o terminal, sin fila y sin quitarle tiempo a la cocina, la barra o el salón.
Consultas horas, corriges novedades con trazabilidad y sacas reportes cuando los necesites.
Suele funcionar bien combinar QR y terminal. El QR evita la fila cuando entran varios juntos y la terminal sirve para quien prefiere marcar en un punto común del sitio.
No hay una norma general que lo exija para todas las empresas. Aun así, la mayoría de los restaurantes lo hace igual: es la forma más simple de ordenar turnos, controlar horas extra y tener respaldo de lo trabajado.
Puedes configurar jornadas y descansos según la realidad del sitio. Así entradas, salidas y pausas quedan ordenadas aunque el equipo trabaje al almuerzo, en la noche o con un corte en la mitad.
Sí. Activas a los refuerzos cuando entran y pagas solo por usuarios activos. Cuando dejan de trabajar contigo, dejan de generar costo.
Kinmu detecta las marcaciones incompletas y te deja corregirlas dejando rastro. El ajuste queda documentado con fecha y autor, que es bastante más sólido que cambiar una hoja a mano días después.
No. Puedes usar QR, terminal digital o la app. Para la mayoría de los bares y restaurantes es más práctico que instalar un aparato fijo en la entrada.
Sí. El calendario de equipo muestra presencias, ausencias y vacaciones, útil para armar la cobertura antes de que arranque el servicio.
Sí. No hay mínimo de usuarios ni permanencia, así que encaja con equipos pequeños que quieren ordenar las horas sin pagar un sistema sobredimensionado.
Puedes mostrarle las entradas y salidas de ese periodo, con las correcciones y quién las hizo. Con el detalle a la vista, la mayoría de las diferencias se aclaran solas.
No. Kinmu apuesta por métodos no invasivos como QR, terminal y app, suficientes para digitalizar la marcación sin recolectar datos biométricos.