Reloj checador

Reloj checador digital: controla la asistencia sin comprar un aparato

El reloj checador dejó de ser una máquina atornillada junto a la puerta. Hoy es software: tu equipo checa desde la computadora, desde el celular o escaneando un código QR, y tú ves las horas de todos al instante. Sin comprar aparatos, sin instalar nada y cumpliendo con el registro de jornada que la ley exige desde 2027.

Reloj checador digital: controla la asistencia sin comprar un aparato

Qué es un reloj checador digital y por qué ya no necesitas la máquina

Durante años, «poner un reloj checador» significaba comprar un aparato, atornillarlo en la entrada, cablearlo, instalarle un software en una computadora de la oficina y rezar para que nadie lo desconfigurara. Cada sucursal nueva era otro aparato. Cada avería, una llamada al proveedor. Y al final del mes, alguien tenía que exportar los datos a mano para pasarlos a la nómina.

Un reloj checador digital hace lo mismo sin la máquina. El registro de entrada y salida ocurre en el navegador, en la app del celular o escaneando un código QR pegado en la pared, y los datos llegan solos a un panel donde ves las horas de tu equipo en tiempo real. No hay hardware que comprar ni que mantener, y abrir una sucursal más no cuesta un peso extra en equipo.

Y hay algo que conviene tener muy claro antes de gastar un peso: la ley mexicana no exige un aparato en ningún momento. Lo que la reforma a la Ley Federal del Trabajo vuelve obligatorio desde el 1 de enero de 2027 es llevar el registro de la jornada en formato electrónico, con la hora de entrada y de salida de cada persona, y poder mostrarlo cuando la autoridad lo pida. Una app cumple eso igual de bien que un reloj de pared, y además te lo deja listo para exportar.

Cuatro formas de checar, y tú eliges cuál usa cada quien

Desde la computadora

Desde la computadora

Quien trabaja frente a una pantalla checa desde el navegador, sin instalar nada. Abre la web, registra su entrada y sigue con lo suyo. Es la forma más directa para equipos de oficina y para quien trabaja desde casa.

Desde el celular

Desde el celular

Para quien no tiene escritorio fijo: personal de piso, cuadrillas, gente en ruta o en visita a cliente. Registra entrada y salida desde su teléfono en segundos, sin pasar por la oficina solo para dejar constancia de su jornada.

Con un código QR

Con un código QR

Un QR pegado en la entrada y listo: cada persona lo escanea al llegar y al salir. Es lo más parecido al reloj checador de toda la vida, pero cuesta una impresión en papel y funciona igual en una sucursal que en diez.

En un kiosco compartido

En un kiosco compartido

Si tu equipo no usa celular en el trabajo, una tablet o computadora fija en la entrada hace de punto de checado para todos. Un solo dispositivo, sin datos biométricos y sin máquinas caras que mantener.

Y las horas, siempre al día

Y las horas, siempre al día

Cada checada alimenta un panel donde ves quién está trabajando, cuántas horas lleva cada quien y qué necesita tu atención. Al cierre del mes exportas todo a Excel de un clic, en vez de reconstruir la jornada a partir de una libreta.

Del cuaderno de firmas al checador digital, en una mañana

Una tienda con doce personas en dos sucursales llevaba la asistencia en un cuaderno junto a la caja. Funcionaba, más o menos: alguien firmaba por otro, las horas se apuntaban redondeadas y el cierre de quincena era una tarde entera de sumar a mano. Cuando se enteraron de que en 2027 el registro de jornada sería obligatorio y electrónico, lo primero que pidieron fue precio de dos relojes checadores. La cifra, con instalación, les pareció alta para lo que era.

Probaron primero la versión digital. Esa misma mañana crearon la cuenta, dieron de alta a las doce personas y pegaron un código QR en la entrada de cada sucursal. El equipo empezó a checar escaneándolo con su celular al llegar; los dos encargados, que ya trabajaban con computadora, lo hacen desde el navegador. Nadie necesitó capacitación: el primer día ya estaba todo el mundo checando.

Del cuaderno de firmas al checador digital, en una mañana

El cambio de verdad llegó a la quincena siguiente. En lugar de sumar a mano, la responsable abrió el panel y revisó las horas de las dos sucursales en la misma pantalla. Dos personas habían olvidado checar su salida y ajustaron ellas mismas su registro desde su cuenta; ella solo tuvo que validarlo, y el cambio quedó anotado en el historial con quién lo hizo y cuándo. Después exportó el resumen para el contador. Lo que antes era una tarde, fueron diez minutos. Y si mañana llega una inspección, el registro está completo y a un clic.

Cumples con la ley, sin comprar una máquina

Cumples con la ley, sin comprar una máquina

Registro electrónico

Entradas, salidas y pausas guardadas automáticamente, como exige la LFT desde 2027.

Trazabilidad

Cada corrección queda documentada en el historial, con quién la hizo y cuándo.

Conservación

Los datos se guardan en la nube durante cinco años, listos para una inspección.

Sin biometría

Nada de huella ni rostro: métodos de registro variados y no intrusivos.

Del tamaño de tu empresa, sin pagar de más

Un reloj checador físico se paga por aparato y por sucursal, y sigue costando cuando se avería. Un checador digital se paga por persona y crece contigo. Si tienes cinco empleados o cuarenta, pagas por lo que usas y nada más.

Sin hardware

Cero inversión inicial: no compras aparatos, no instalas cables ni pagas mantenimiento.

Pagas por uso

Solo por los usuarios activos cada mes, sin cargar con quien ya no forma parte de tu equipo.

Sin usuarios mínimos

Da igual si son cinco personas o cuarenta: no te pedimos un número mínimo para empezar.

Sin permanencia

Suscripción mensual que cancelas cuando quieras, sin contratos largos ni ataduras.

Sucursales sin coste extra

Abrir otro centro de trabajo no significa comprar otro aparato: imprimes otro QR y listo.

Fácil para todo el equipo

Tan sencillo que cualquiera checa desde el primer día, sin capacitación ni manuales.

Ten tu checador funcionando hoy mismo

Ten tu checador funcionando hoy mismo
  1. Crea tu cuenta

    Te registras desde la web y configuras tu empresa: los horarios, las jornadas y tu gente. En unos pasos queda lista, sin instalar nada ni esperar a un técnico.

  2. Elige cómo checa tu equipo

    Web, celular, código QR o kiosco compartido. Puedes combinarlos: los de oficina desde el navegador, el personal de piso con el QR de la entrada.

  3. Revisa las horas y exporta

    Ves las horas de tu equipo en tiempo real, validas o rechazas los registros con un clic y exportas el resumen para la nómina o para una inspección.

Prueba el reloj checador digital 15 días gratis

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Preguntas frecuentes sobre el reloj checador digital

¿Qué es un reloj checador digital?

Es un software que registra la entrada y la salida de cada persona sin necesidad de un aparato físico. En lugar de pasar la tarjeta o el dedo por una máquina, tu equipo checa desde el navegador, desde la app del celular o escaneando un código QR, y los datos se guardan solos en la nube.

¿Es obligatorio tener un reloj checador en México?

Obligatorio es el registro, no el aparato. Desde el 1 de enero de 2027, la reforma a la Ley Federal del Trabajo obliga a toda empresa a llevar un registro electrónico de la jornada de cada persona trabajadora y a mostrarlo cuando la autoridad lo pida. Una app cumple con esa obligación igual que un reloj de pared, y suele salir más barata.

¿Cuánto cuesta un reloj checador digital?

A diferencia de un aparato, que se paga por unidad y por sucursal, un checador digital se paga por persona y por mes. En Kinmu no hay inversión inicial ni coste de instalación, la cuenta de administrador no se cobra y puedes cancelar cuando quieras. Además, hay 15 días de prueba gratis sin tarjeta.

¿Necesito comprar algún equipo o instalar algo?

No. Funciona desde el navegador y desde la app, así que sirve la computadora y el celular que tu equipo ya tiene. Si prefieres un punto de checado fijo en la entrada, basta con una tablet vieja o un código QR impreso: no hace falta comprar hardware específico.

¿Es legal el reloj checador de huella digital?

La huella y el rostro son datos biométricos, considerados sensibles por la Ley Federal de Protección de Datos Personales, y usarlos para checar exige justificar que no había una alternativa menos invasiva, además de custodiarlos con especial cuidado. En Kinmu no trabajamos con biometría por diseño: la web, la app, el QR y el kiosco resuelven el registro sin recopilar ese tipo de datos.

¿Y si alguien checa por otra persona?

Es el problema clásico del cuaderno de firmas y de las tarjetas. Con el checado digital cada persona entra con su propia cuenta, así que el registro queda asociado a ella. Y si tu operación necesita más certeza —equipos en obra, cuadrillas, varias sucursales— puedes activar la verificación por ubicación, que confirma que la checada se hizo en el lugar de trabajo.

¿Sirve para varias sucursales o centros de trabajo?

Sí, y es donde más se nota la diferencia con un aparato. Cada sucursal nueva no significa comprar otro reloj: imprimes otro código QR o das de alta el centro, y ves las horas de todas tus sedes en el mismo panel.

¿Qué pasa si alguien olvida checar?

Recibes un aviso de las checadas incompletas. El ajuste lo hace la propia persona desde su cuenta —nadie reescribe las horas de otro— y tú lo validas o lo rechazas, con un comentario si hace falta. Nada se borra: la modificación queda documentada en el historial con quién la hizo y cuándo, que es justo lo que da valor al registro si algún día hay que demostrarlo.

¿El registro digital sirve como prueba ante una inspección laboral?

Sí. Los registros se guardan con fecha y hora, cada corrección queda trazada y puedes generar el reporte en un clic. En un juicio laboral la carga de la prueba sobre la jornada recae en el patrón, así que tener el registro completo y ordenado es exactamente lo que te protege.

¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?

Se puede dejar funcionando el mismo día. Creas la cuenta desde la web, das de alta a tu equipo, eliges cómo va a checar cada quien y ya está. No hay instalación, ni cableado, ni visita de un técnico, así que no dependes de nadie para arrancar.